lunes, 14 de enero de 2013

El estigma del Parad@


El que mira hacía otro lado..., usted, sí usted, es... un PARADO.
Y tú, sí, tú, el chico que mira a ese escaparate, tú también eres un PARADO, además recibes un SUBSIDIO que en el fondo es una PRESTACIÓN que te da el Estado para que rápidamente salgas del DESEMPLEO.

Cuanta carga negativa tienen todas estas palabras. Cuantas connotaciones de vergüenza tienen, ¿no crees?

Tú has cotizado durante 15, 20 o 30 años a la Seguridad Social por un concepto que para ti era algo lejano, raro y que no ibas a usar: el desempleo. Y de pronto, ahora te dicen que lo que tú cobras es un SUBSIDIO, algo malo, algo que no deberías cobrar porque supone un GASTO para el Estado, tu situación es una INEFICIENCIA, y por lo tanto eres un MAL DATO macroeconómico. No te lo tomes a mal :-)

Qué connotaciones más negativas tiene perder un empleo, o no llegar a ese nivel medio de estudios de la O.C.D.E., o simplemente no tener una edad u otra, por INEXPERIENCIA o por que te consideran un VIEJO o una VIEJA.


Pero todas estas connotaciones "El Mercado", se cuida mucho de cambiarlas cuando nos estamos refiriendo a sus intereses, ya sean cambios en la regulación laboral, cambios en el orden económico, o cambios en la gestión de la empresa, y pasan a ser connotaciones positivas.

Lo que entendemos por países pobres, ahora se dice PAÍSES EMERGENTES, y lo que denominamos despidos masivos ahora se llama COMPETITIVIDAD.

Y los nuevos términos para el empleo, ARRIMAR EL HOMBRO, o el eufemismo SACRIFICIOS, o la gran frase hecha DESPIDO OBJETIVO.

Podemos observar unas cuantas de esas palabras aquí:


Cuánto daño nos hace el uso del lenguaje actual, porque cada mañana nos levantamos con la PRIMA DE RIESGO, con la posible CAÍDA de un Banco, o de un país como Grecia, o el RESCATE  a nuestra economía.

Todas estas palabras negativas nos van minando la moral, hacen que veamos el vaso siempre medio vacío, cuando simplemente está a medias, simplemente eso, a medias.

Ni hemos perdido todo el agua, ni tampoco lo tenemos a rebosar, pero ante esta ola de catástrofes y panoramas dantescos que nos pintan los telediarios más sensacionalistas, hemos de ser nosotros mismos los que interpretemos nuestra realidad. 

Uno/a por estar parado no es menos que otro/a que trabaja. Oigo a veces a gente cercana a mí, decirse unos a otros, "tú anda cállate que tu paro lo estoy pagando yo" , o a otros decir, "anda funcionario, lo bien que vives y como te lo pagamos todos" o a los otros decir: "nos han recortado la paga para dar subvenciones a empresas que defraudan".

Creo que si nos limitásemos a vivir nuestra vida, sin criticar tanto a otros, sin pensar que estar parado o parada es una situación 100% imputable a las decisiones del propio parado, sin ver que puede ser la conjunción de muchos factores, y que en muchos casos no es achacable al que acabó pagando las consecuencias. Nos iría mucho mejor.

Creo que citar cada día a una persona parada que es tal, es una falta de respeto, porque esa persona por nuestra Constitución, tiene el DEBER y ojo, también el DERECHO a un trabajo, y si el Estado no puede proporcionárselo facilitando las condiciones económicas para ello, es lógico que reciba una INDEMNIZACIÓN MENSUAL para poder reciclarse y adaptarse al Mercado de trabajo, y esto no se hace gratis, se necesitan medios económicos.

Yo creo que mejor que el termino COBRAR EL PARO, podemos decir PAGO LEGÍTIMO POR PERDER MI EMPLEO.

Y ese PAGO LEGÍTIMO POR PERDER MI EMPLEO ha de ser suficiente para sufragar los gastos de mis familiares y de mi formación para reciclarme.

Mejor que decir PARADO es decir PERSONA QUE HA PERDIDO SU EMPLEO Y BUSCA OTRO ACTIVAMENTE.

Y mejor que estigmatizar al que perdió su empleo, podemos ayudarle cada día con iniciativas como la #PinkSlipParty, con iniciativas como Parejas Orientadoras, Encuentra empleo Mayores de 50, la bolsa de trabajo de la Cámara de Comercio de Madrid, la web FPempresa.es y así puedo dar miles de ejemplos de buenas ideas para ayudar a quienes buscan empleo.

Esta entrada ha sido fruto de la inspiración recibida por la obra teatral "LA LENGUA MADRE" que pude ver este domingo y me ha hecho reflexionar mucho sobre este aspecto del uso del lenguaje.

Puedes compartirla libremente porque escribo bajo licencia Creative Commons y quiero mostrar mi más sincero pésame por la pérdida de Aaron Swartz uno de los impulsores de este tipo de licencias y activista por una Internet libre. 

D.E.P. Mi particular #PDFtribute

10 comentarios:

  1. Cuánto sufrimiento... Precisoso artículo. Un abrazo

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    1. Muchas gracias Isabel. Otro abrazo para ti compañera.

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  2. Muy buenas compañero, agradecerte que compartas con nosotros tu visión de las personas que en estos momento, por una u otra causa, se encuentran en situación de desempleo. Nunca me gustó la palabra parado, nunca me gustaron las connotaciones negativas que desplegaba esa denominación (Inactividad, estancamiento, apatía, conservadurismo, ociosidad). Nunca me gustó considerar al desempleado como mendigo de un sistema incapaz de ofrecer alternativas laborales, nunca me gusto descargar la culpa del desempleo en la propia victima del mismo. Prefiero palabras que denoten actividad, compromiso, dedicación, esfuerzo, trabajo, Esas palabras son las que definen a muchas personas que actualmente están "paradas" buscando activamente empleo. Como bien dices, no estaría de más que cambiáramos definitivamente esa percepción a todas luces infundada e irreal de la figura del desempleado. Me viene a la memoria una imagen en la que se ve a un mendigo pidiendo limosna, todo ello sería normal si no fuera porque entre sus manos en vez de un cartel sostiene un espejo. Espejo en el que posiblemente podamos reflejarnos algún día. Saquemos Conclusiones.Un saludo y gracias de nuevo Eduardo.

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  3. Muy Grande tu comentario Luis. En lenguaje coloquial se diría "Que no te veas", y eso es justo lo que has expresado. Que no se vieran muchos de los que tachan de vagos a los parados/as en su situación, o a los indigentes, o a los inmigrantes. La pena es que nos estamos viendo, y agachando las orejas de "Neo Ricos" que nos creíamos, por tener casa y coche prestados. Ahora por desgracia cada vez más nos vemos en esa tesitura. Un abrazo Luis.

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  4. ¡Buen post, Eduardo!

    Está claro que el lenguaje que utilizamos influencia la forma de pensar. Pura neurolingüística. Se nos bombardea con información y cada parte interesada utilza sutilmente el lenguaje que le interesa.

    Fíjate que el término "parado" o "desempleado" en inglés es "between jobs" (entre trabajos). Eso ya te dice mucho...

    En fin, nada más que añadir a tu gran reflexión.

    Un saludo

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  5. Gracias Xavi. Me ha gustado mucho lo de "between jobs" se lo comentaré a mis alumn@s :-)

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  6. Estamos asistiendo a una continua e intencionada perversión / subversión del lenguaje por parte de quienes nos gobiernan, como tu muy bien señalas al principio de tu artículo. Efectivamente el lenguaje determina el cómo interpretamos la realidad, el Inem tuvo que cambiar de nombre, la voz popular había acuñado el término "oficina del paro", eso tiene muy poco marketing.

    Desde la orientación habrá que volver a trabajar sobre las consecuencias psicológicas del desempleo.

    Artículos como este ayudan a desvelar y evidenciar lo que tratan de escondernos.

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  7. Acabo de leer este artículo tuyo y tengo que decirte que he tenido que tirar el que estaba escribiendo para mi blog. No importa, venía a decir lo mismo, pero tu lo has hecho antes y mejor, seguro. Es imprescindible caer en la cuenta del poder de las palabras y de los razonamientos. Llevo casi toda mi vida profesional enseñando esto: actitud crítica y utilización correcta del lenguaje. Las palabras (la poesía diría Gabriel Celaya http://iesyfol.blogspot.com.es/2012/10/la-elite-extractiva.html) son armas cargadas de futuro o de siniestro maleficio si se utilizan mal, torticeramente. ¡Cuanto daño podemos llegar a hacer con las palabras! Pero no nos pongamos melindrosos. Un gran humanista como Tomás Moro decía que la ofensa es directamente proporcional a la sensibilidad del ofendido. Saludos cordiales, amigo Eduardo.

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  8. Hoy el País anuncia la publicación de un libro que analiza como no sólo se ha estigmatizado a los parados sino también a toda la clase trabajadorea.
    http://cultura.elpais.com/cultura/2013/01/15/actualidad/1358278592_990645.html

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  9. Gracias por el artículo, ya va siendo hora de que nos metacomuniquemos (palabreja) un poco más, de todas formas creo que se ha mejorado la imagen del desempleado últimamente, gracias a la famosa crisis. Muchas veces tenemos la culpa de guardar silencio y no intervenir por evitar el conflicto.

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